La humanidad está llamada a fijar su interés en la familia y más aún hoy, cuando este valor se pone en entredicho por gran parte de la cultura y de la sociedad.
La familia constituye uno de los intereses más relevantes para la iglesia católica dentro de sus planes de evangelización, ya que es el primer lugar donde de se comparte la fe y se viven los principios cristianos fundamentales, además como lo dice el catecismo de la iglesia católica, la familia es la "célula original de la sociedad".

El papa Juan Pablo II, en su encíclica Familiaris consortio, en donde afirma que: “La iglesia es consciente de que el matrimonio y la familia constituyen uno de los bienes más preciosos de la humanidad”. Por esta razón es menester de todos participar en una pastoral familiar intensa y constante, llena de vitalidad, que promueva y defienda la familia fomentando la cultura de la vida.
"la familia en los tiempos modernos, ha sufrido quizá como ninguna otra institución, la acometida de las transformaciones amplias,profundas y rapidasd de la sociedad y de la cultura" (Familiaris Consortio)

La violación de los derechos fundamentales es constante, la familia se ve inmersa en medio de fuerzas que quieren destruirla y se hace vulnerable ante la inconsciencia humana.

la familia es la primera damnificada a causa de las continuas injusticias generadas por la violencia indiscriminada que aqueja el contexto social, además la brecha entre ricos y pobres se hace cada vez más abismal por razón del sistema socio económico que rige a los países subdesarrollados.
Su santidad Juan Pablo II invita a trabajar en unidad: "Finalmente deseo invitar a todos los cristianos a colaborar, cordial y valientemente con todos los hombres de buena voluntad, que viven su responsabilidad al servicio de la familia. Cuantos se consagran a su bien dentro de la Iglesia, en su nombre o inspirados por ella, ya sean individuos o grupos, movimientos o asociaciones, encuentran frecuentemente a su lado personas e instituciones diversas que trabajan por el mismo ideal. Con fidelidad a los valores del Evangelio y del hombre, y con respeto a un legítimo pluralismo de iniciativas, esta colaboración podrá favorecer una promoción más rápida e integral de la familia”. (Familiaris consortio)
Por su parte el papa Benedicto XVI dice que "es necesario que las parroquias presten su apoyo a las familias, pequeñas iglesias domésticas, en su tarea de transmitir la fe".
El papa muestra un especial interés por la población infantil que sin lugar a duda es la más afectada por la inestabilidad familiar.
"Es muy importante que todos los niños que vienen al mundo sean acogidos en el calor de una familia. No importan las comodidades exteriores. Jesús nació en un establo y como cuna tuvo un pesebre, pero el amor de María y de José le hizo sentir la ternura y la belleza de ser amado"
En esta etapa de la historia es apremiante devolver la esperanza a las familias, por medio de una comprometida evangelización, que requiere de total entrega sostenida por una viva relación con jesucristo.






